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¿Último lugar? Los Cubs se ríen de fórmula que los coloca debajo de .500

MESA, Arizona – Estaba escondida a plena vista. Y todos en el vestuario lo pudieron ver. En la parte baja del cronograma del día, en el primer día de entrenamientos de todo el equipo de los Chicago Cubs, se encontraba una predicción sobre el récord con el cual terminarán la temporada. La fórmula PECOTA, creada por la Web Baseball Prospectus tenía a los Cubs con récord 80-82, terminando en el último lugar de la División Central de la Liga Nacional.

De hecho, un día después (quizás debido al hecho que Mike Moustakas renovó con los Milwaukee Brewers), el sistema PECOTA disminuyó la proyección de los Cubs a 79 victorias. Por ende, ésta formula supone que el equipo que ha ganado un promedio de aproximadamente 97 partidos en los últimos cuatro años hará un gran salto en descenso, al menos de acuerdo con el Algoritmo de Pruebas Empíricas de Comparación y Optimización de Peloteros (cuyas siglas en inglés forman el acróstico PECOTA). Los altos manos de los Cachorros vieron la proyección y se aseguraron de que todo el equipo la revisara.

“Si eso es lo que piensan, necesitan revisar esos números otra vez”, expresó el cerrador Brandon Morrow. “Eso es ridículo, considerando a los jugadores que regresan luego de recuperarse de lesiones. Esos no son los Chicago Cubs”.

Su compañero, el también relevista Steve Cishek agregó: “Aspiramos poder recalibrar esa computadora. Es una cifra ridícula”.

Los Cubs vuelven al terreno, esencialmente con el mismo equipo que se alzó con 95 victorias el año pasado. Ellos cambiaron al hombre 25 de su roster y agregaron un relevista o dos, pero eso fue todo. Según los miembros de los Cubs, la fórmula PECOTA no es muy amable con pitchers abridores de cierta edad. Jon Lester y Cole Hamels tienen 35 años, Yu Darvish tiene 32, Jose Quintana acaba de cumplir 30 y Kyle Hendricks tiene 29.

“Es algo tonto, porque nos tienen en el último puesto”, expresó Lester, prácticamente desestimando la pregunta. “Ese es su programa. No importa lo que digamos al respecto, siempre responderán dando razones por las cuales estaría bien. No le presto atención alguna”.

Eventualmente, solo se le preguntó a Lester su opinión del por qué alguien sería capaz de publicar predicciones sin tomar en cuenta el elemento humano. “Por esta razón aquí presente”, expresó mientras ponía punto final a la conversación. “Por eso, me pueden preguntar al respecto”.

Hamels consideró la pregunta de la manera más seria, quizás mejor que nadie dentro de su equipo. Si tener 35 años es ser viejo, entonces hay un montón de deportistas que se han olvidado de su edad.

“Lo mejor que hay en el béisbol y el deporte en general es el elemento humano”, dijo Hamels. “Miren lo que Tom Brady ha sido capaz de lograr, o Drew Brees, en el fútbol americano… Hay hombres que no permiten que los promedios relativos a la edad infieran con su nivel. Jon (Lester) y yo, y unos cuantos de nosotros que son mayores, nunca nos hemos visto como ‘jugadores promedio’, para comenzar. Si lo hiciéramos, nunca hubiéramos llegado a este nivel. Siempre hemos sido los hombres capaces de revertir las tendencias. Jugué con Jamie Moyer, quien pudo revertir la tendencia sumamente bien”.

Es obvio que a nadie le importa lo que un algoritmo pueda decir; aunque los Cubs, ciertamente, podrían conseguir útiles a quienes dudan de ellos. Han vivido de forma prodigiosa desde que consiguieron el campeonato más grande de la historia del deporte profesional en 2016. Desde entonces, un aura de autocomplacencia se ha apoderado de los oseznos, junto con algunos asuntos fuera del terreno que le han restado brillo a la organización. Luego, cuando el propietario Tom Ricketts indicó el pasado lunes que al equipo se le habían agotado los recursos para invertir en agentes libres, provocó otra sensación generalizada de escepticismo. Los Cubs pueden cambiar ese relato negativo (y demostrar que el sistema PECOTA se equivocó, obviamente) simplemente ganando partidos de nuevo.

“Si (el sistema PECOTA) nos da algo con lo cual retar a nuestros peloteros, pues creo que es algo positivo”, dijo Theo Epstein. “Solo que creo que nuestro sistema particular de proyecciones no se acerca realmente a la forma en la cual percibimos a nuestro equipo. Tampoco es que ha sido una fórmula particularmente precisa, por ende, no nos quita el sueño”.

Es cierto. El sistema PECOTA se ha equivocado tanto o más que las ocasiones en las cuales ha tenido razón. Subestimó a los Brewers la temporada pasada y ellos lograron superar las proyecciones hechas por la fórmula por un margen de 12 victorias. Por su parte, predijo de forma correcta el declive de los Baltimore Orioles hace varios años, mucho antes de que fuera evidente para todo el mundo del béisbol.

Epstein explicó el por qué considera que el sistema PECOTA no muestra optimismo con los Cubs este año.

“Parte de la razón (que provocó la proyección del sistema PECOTA) es que hemos desarrollado bateo y adquirido pitcheo desde afuera, y nuestro pitcheo tiene mayor edad que el bateo y ese sistema es particularmente duro con los pitchers que tienden a envejecer”, expresó Epstein. “(Mientras que) a mí me agradan los lanzadores que saben lo que están haciendo. Dejen que los pitchers (se perfeccionen) en otro lado y luego los traemos cuando ya tienen mucha calidad y saben como lanzar”.

Las buenas noticias para los aficionados de los Cubs es que las proyecciones manejadas de forma interna por el equipo en años recientes han sido correctas prácticamente en su totalidad. La gerencia predice un total de triunfos, tal como lo hace el sistema PECOTA, aunque se niegan a revelar el proceso mediante el cual calculan su total.

“Nuestro sistema de proyecciones internas es mucho más fiable”, dijo Epstein. “Nos hemos encontrado a un margen de un juego o juego y medio prácticamente todos los años. Nuestro sistema (este año) nos tiene exactamente en nuestro lugar correcto dentro de la división”.

Los Cubs nunca revelan ese total de triunfos estimado por ellos, pero se puede asumir con seguridad que se encuentra entre 89 y 95 victorias. Las casas de apuestas en Las Vegas tienen el total de triunfos de los Cubs en 89, una cifra mucho más razonable comparada con la del sistema PECOTA, especialmente cuando se le pregunta a los mismos Cubs.

“Si le dicen a Jon Lester o Cole Hamels que una computadora afirma que son muy viejos para pitchear de forma efectiva, ellos responderán por dónde la computadora se lo puede meter”, expresó el relevista Brian Duensing. “Con la edad, viene la sabiduría”.

Fiel a su parca forma de hablar, Quintana simplemente respondió: “No creo en esa computadora”.

Albert Almora Jr. utilizó un lenguaje algo más colorido en su respuesta tras conocer las proyecciones del sistema PECOTA. “¿Por debajo de .500?”, indicó. “Mier… en un sombrero, hombre. … Es una tontería. ¿Cuál fue la predicción que hicieron sobre Milwaukee el año pasado? Mira lo que hicieron. ¿80 victorias? No hay posibilidad de que eso ocurra”.

Epstein profundizó diciendo: “Nate Silver (estadístico que después fundó la web FiveThirtyEight) creó dicho sistema y solía ser realmente fiable. Desde su partida, la fiabilidad de esas predicciones es cuestionable. De hecho, siempre hemos superado sus estimados durante los últimos cuatro años por un margen jamás inferior a 35 juegos”.

Por ello, ahora los Cubs tienen razones para salir al terreno y demostrar que algunas proyecciones se han equivocado. Y habrá más, cuando unos seres humanos comiencen a hacer predicciones mientras se acerca el inicio de la temporada regular. ¿Quiénes tendrán como favoritos a los Brewers o a los St. Louis Cardinals para alzarse con la división?

¿En lo que respecta a la proyección de 79 triunfos? El inicialista Anthony Rizzotuvo la última palabra, después de ver la modesta proyección.

“Claro, y Bryce Harper vendrá a jugar con los Cubs”, bromeó.


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